December 2, 2010

A propósito del canon

Una compañera del máster nos ha enviado un email en el que nos pedía que escogiéramos las quince obras más representativas del siglo XX en la literatura universal. No es tarea fácil, sobre todo cuando no creo haber leído todo para poder juzgar.  Desde que recibí el email he estado pensando sobre cómo se forma un canon literario y sobre cómo se elige qué debe entrar y qué no dentro del mismo. 

Mi conclusión es la siguiente: se escoge el movimiento literario X (vamos a poner el modernismo inglés, que es de lo que controlo un poco más) y se mira qué obras surgieron en esa época. Por lo general, quien realice el canon elegirá una obra representativa atendiendo a dos factores: su gusto personal por la obra en cuestión y lo que hayan dicho otras personas sobre la misma. Así, por ejemplo, entre Virginia Woolf y James Joyce elegirás (si es que sólo puedes elegir a uno) en función de qué uso del "fluir de conciencia" o el monólogo interior te guste más.


Como veis estamos ante un claro ejemplo de subjetividad por cuatro motivos:

1. Están claramente reflejados mis gustos personales: por un lado tenemos la literatura que trata temas sociales/ conflictos humanos y por el otro la literatura con corte experimental. 
2. Soy licenciada en filología inglesa ergo hay un claro dominio de la literatura en lengua inglesa. No es que sea mejor, es que cinco años de carrera dan para mucho.
3. Se centra sobre todo en la primera mitad del siglo. Creo que la segunda mitad está aún demasiado cercana para poder analizar los textos con una buena perspectiva.
4. Faltan mujeres. De nuevo, no creo que los hombres escriban mejor, simplemente han gozado de más fama y popularidad a lo largo de la historia (¿a cuántas escritoras os han obligado en el colegio/instituto/universidad?) 

Si algún día soy profesora de literatura mi idea es hablarles a mis alumnos de un movimiento X y darles un listado de autores/as y obras de dicho movimiento para puedan elegir qué leer. Sin embargo, soy consciente de que ahí también estaré estableciendo criterios propios y es probable que alguno/a se quede fuera...
Quizá dentro de veinte, treinta o cuarenta años, cuando haya leído mucho más, cuando se hayan rescatado obras olvidadas y cuando podamos considerar las obras publicadas en los ochenta y noventa como posibles candidatas a obras representativas del siglo, pueda volver a juzgar y hacer una nueva elección. La lista será igual de subjetiva, pero con un poco más de conocimiento de causa.

Y vosotros/as, ¿qué opináis?

8 comments:

  1. perdón por la osadía de opinar entre tanto erudito ;).
    Aprovechando la complacencia de la subjetividad y los propios gustos de lectora, me atrevo a colocar mis quince principales, tambien por orden alfabético: "Cien años de soledad", "El cuarteto de Alejandría", "El extranjero", "El tambor de hojalata", "El mago" (traducido al castellano, que releeré cuando Sara lo traduzca, "El perfume", "Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero", "Ensayo sobre la ceguera" (casi no entra en el siglo), "La insoportable levedad del ser", "La reina de las nieves", "Leon el africano", "Mañana en la batalla piensa en mí", "Pantaleón y las visitadoras" (o "la fiesta del chivo"), "Parejas" y "Seda".
    Ya me imagino las críticas, pero es lo que hay en mi cabeza como favoritos.
    Salud!

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  2. De los favoritos hablaremos otro día con una entrada del tipo "Textos y Lecturas que marcaron tu vida" pero, como digo, es inevitable que entre los 15 elegidos se cuelen uno, dos, tres o varios favoritos!

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  3. Está claro que el hablar de canon implica la subjetividad de la crítica pasada por nuestra propia subjetividad (vamos, doble filtrado). Es complicado elegir lo que consideramos como "más representativo", pues es imposible establecer un método matemático y los gustos entran en escena de manera casi obligada.

    También, el hacer "historia" de literatura actual es complicado por la falta de perspectiva. Sin embargo sí que hay obras que han marcado.

    Me voy a mi terreno: Le Clézio se ha convertido en un escritor integrado en el canon. Tengo claro que igualmente entrarán en ese canon libros tipo "El Código Da Vinci" (y cía.) por la difusión que han tenido y como representantes de lo que, para mí, es la decadencia estética de finales del siglo XX.

    ¿Hablo de escritoras? Venga, ya soy impopular en este aspecto, un poquillo más, no es grave.

    Siempre desde mi punto de vista (lo recalco), creo que la literatura no está sexuada. De ahí que sea preciso fijarnos en la calidad de la obra en cuestión. No digo con eso que los zurdos escriban mejor que los diestros, ni que los pelirrojos mejor que los morenos.

    Después, ¿qué volumen de obras en total han escrito hombres y mujeres? Por cuestiones sociales (la imposibilidad generalizada del acceso de la mujer a la literatura), hay muchos más escritores varones, que escritoras mujeres. De ahí que no sería justo considerar al 50% por tener una paridad. Hay que atender a criterios estéticos, y por porcentaje según el volumen de textos publicados, habrá muchos más textos escritos por hombres que por mujeres:

    Si hay 100 novelas escritas por hombres y 25 escritas por mujeres, es normal que haya más hombres que mujeres en el canon.

    Si hay 100 novelas escritas por mujeres y 25 escritas por hombres, es normal que haya más mujeres qu ehombres en el canon.

    (Es una cuestión de pura estadística)

    En cualquier caso, de tu lista me quedo con Camus. "L'étranger" me parece algo sublime y fuera de serie... :)

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  4. Hoy no me apetece "hablar" nada, nada, nada. Así que diré que estoy muy de acuerdo con Enrique, y me voy, xD.

    Luego os pongo mi canon en mi blog.

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  5. Personalmente creo que la idea de canon es perjudicial a priori, porque supone jerarquizar algo tan anárquico como el arte. Sin embargo, tiene dos cosas a su favor. La primera es que tenemos una tendencia innegable e irresistible a las listas, y si son jerárquicas mejor; llámalo neurosis o tendencia cognitiva, pero le sucede a casi todo el mundo. La segunda es que es una buena manera de acercarse a algo tan vasto como el catálogo de obras de una forma artística cualquiera: se empieza por los "clásicos", y poco a poco la inquietud te lleva a conocer los márgenes. Lleva tiempo, pero es un método relativamente eficaz.

    Dicho esto, ahí va mi lista (sin orden particular):

    - "1984" (George Orwell, 1949)
    - "El Gran Gatsby" (F. Scott Fitzgerald, 1925)
    - "La montaña mágica" (Thomas Mann, 1924)
    - "Todos los fuegos el fuego" (Julio Cortázar, 1966)
    - "La broma" (Milan Kundera, 1965)
    - "El lobo estepario" (Herman Hesse, 1920)
    - "Ficciones" (Jorge Luis Borges, 1944)
    - "De ratones y hombres" (John Steinbeck, 1937)
    - "Loitering with Intent" (Muriel Spark, 1981)

    ¡Sigo desde casa!

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  6. Enrique, da menos el coñazo y mójate :P

    Tienes razón en lo de las mujeres, creo que es obvio, pero ver veremos si dentro de 50 o 60 años, cuando se estudie la segunda mitad del siglo en el que las mujeres ya tuvieron más acceso y más posibilidades -- también se aplica a otras "minorías" -- se estudian, se enseñan y se incluyen en el canon. Ojalá. Sólo te diré que he visto programas de literatura inglesa del siglo XX sin una sola lectura obligatoria de un libro escrito por una mujer y eso tampoco es así. O programas de norteamericana sin representantes de la literatura de minorías.

    Jorge, La Montaña Mágica, Loitering y Gatsby fueron tres de los que llegaron a la ronda final.

    Charo, gracias por tus 15. Está muy bien conocer la opinión de personas que leen mucho pero no son filólogas. Al fin y al cabo, la "masa" también influye en los productos literarios.

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  7. Tengo ganas de ver cuáles son los "más votados" de entre todos los q habeis dicho... Cuando el resto de compañeros me los pasen haré una aportación jugosa al Blog! :)

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  8. El canon es una gran manipulación histórica perpetuada por una serie de filtros (desde las propias editoriales, hasta los gobiernos y las universidades). El canon reduce la literatura a una simple lista cuando la literatura es todo lo contrario.

    Los seres humanos tendemos a clasificar para no olvidar y el canon es uno de las herramientas que ha inventado el hombre para paliar sus fallos.

    Para ser más abarcador y por tanto enriquecedor yo no hablaría de un canon sino de canones en función de temas y características de las obras.

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